lily & WHITE, alta cosmética libre tóxicos

lily & WHITE es una tienda online y física de alta cosmética orgánica, libre de tóxicos. Aquí encontrarás productos y marcas de cosmética natural y orgánica  que se preocupan por los ingredientes que emplean en sus fórmulas. Porque lo que ponemos en contacto con nuestra piel no es una cuestión de modas y tendencias, es una cuestión de salud. Y porque la cosmética va mucho más allá de los colores bonitos, texturas diferentes y fragancias espectaculares. Aquí también encontrarás todo eso, pero no es por "eso" por lo que queremos que conozcas y uses nuestros productos.

En los productos de lily & WHITE no encontrarás:

  • Detergentes agresivos ni SLS (sodium lauryl sulfatos)
  • Parabenos
  • Derivados del petróleo
  • Colorantes ni fragancias artificales
  • Ingredientes tóxicos
  • Siliconas

Y ninguno de los productos han sido testados en animales.

 

Misión de lily & WHITE: Cosmética de Calidad sin Tóxicos

 

 

lily & WHITE, cosmetica basada en la ciencia y naturaleza

 

 

Marcas de cosmética sin tóxicos

 

¿Quién está detrás de lily & WHITE?

Para dedicarte a este mundo te tiene que apasionar, no hay duda, pero además de la pasión (¡que nos sobra!) está el conocimiento profundo a nivel científico de la piel, de los ingredientes, de su formulación, del desarrollo de productos cosméticos e incluso de su legislación.

En nuestro equipo contamos con una experta en el sector de la cosmética, de formación científica, especializada por la Universidad de Barcelona en Cosmetología y Dermofarmacia, que lleva más de 8 años trabajando en este campo. Ella fundó esta empresa y ella la dirige, no se toma una decisión sobre un producto o una marca sin su estricta supervisión.

Porque la el cuidado de la piel nos apasiona, pero lo queremos hacer con la certeza de saber qué es lo mejor para ella.

Mara Esmorís

Nací en Coruña, a finales de 1979. Crecí sin saber que quería ser de mayor, feliz haciendo gimnasia y jugando con mi hermana mayor. Me gustaban las ciencias y cuando toco escoger carrera, tarea difícil cuando no se tiene una vocación clara, decidí hacer Ingeniería Química. Pasé algunos de los mejores años de mi vida entre Lugo y Santiago, sin que acabase de tener claro a qué me quería dedicar.

Al acabar la carrera conseguí un contrato de prácticas en Unilever; viví y trabaje 6 meses en Holanda como ingeniera de procesos y tuve mi primer contacto con el mundo de las multinacionales. Esta experiencia fue enriquecedora muchos sentidos, aprendí a tener una mente abierta y a convivir con gente procedente de sitios y con historias diferentes.

A mi regreso a España en 2005 empecé a trabajar en Madrid para Procter & Gamble (otra gran multinacional). En este periodo tuve mi primer contacto con el sector de la cosmética desde el punto de vista profesional, en el área de marketing. Al profundizar en ese mundo me empezó a apasionar y empecé a ver más claro mi camino.

El marketing me gustaba, pero me faltaba conocer más los productos. Pedí un cambio y pasé a trabajar en Londres formando parte el equipo dedicado a la investigación y desarrollo de productos.

Siempre fui bastante inquieta laboralmente. A este trabajo se sucedieron otros, siempre en el sector de la cosmética, en empresas como Inditex (en Coruña) o Revlon (en Barcelona).

Durante mi estancia en Barcelona amplié mi formación cursando en máster ofrecido por la Universidad de Barcelona en Dermofarmacia y Cosmetología. Durante 2 años completé y reforcé mis conocimientos sobre la piel y la cosmética. 

Visión

La cosmética es una ciencia. Es imprescindible conocer la piel, su metabolismo y fisiología, para saber lo que necesita, lo que le puede beneficiar y el impacto de cada compuesto que ponemos sobre ella. Es imprescindible también conocer en profundidad cada ingrediente, la reacción que provoca en la piel a corto, medio y largo plazo y la interacción que puede tener con ésta u otros ingredientes.

La cosmética es compleja, no es moda. Va más allá de tendencias, colores o diseños atractivos. Por desgracia es un sector muy frivolizado donde un gran sector del mercado juega con publicidad poco transparente y abusando de frases vacías. El consumidor está confuso, no tiene información clara y no sabe a qué atenerse.

El consumidor no debería necesitar ser experto en cosmética para poder escoger la mejor opción: productos sin ingredientes tóxicos y con principios activos realmente eficaces. Pero la forma actual de etiquetaje y comunicación es indescifrable para la gran mayoría de consumidores.

lily & WHITE es una iniciativa para poder poner a disposición el consumidor una selección de marcas y productos de alta cosmética, sin ingredientes tóxicos y con numerosos principios activos llenos de beneficios para la piel. lily & WHITE es un espacio donde el cliente puede estar tranquilo y despreocuparse por lo que ponga en la etiqueta de los productos.